Ensayo
El artículo examina la evolución histórica y conceptual de la vivienda en el siglo XX —con especial atención al contexto de la posguerra española— a través de la frontera teórica existente entre el «construir» y el «habitar». Apoyándose en las tesis de pensadores como Walter Benjamin y Martin Heidegger, el autor plantea que el hogar no es meramente una estructura física, sino un espacio ritualizado donde se delimita la barrera del confort. Esta noción de comodidad doméstica no es estática, sino que funciona como un estándar sociopolítico y cultural en constante mutación, capaz de segregar o integrar a las poblaciones según los niveles de bienestar y el acceso a los avances técnicos de cada época.
Por otra parte, el texto destaca el valor metodológico del cine y las artes visuales como herramientas antropológicas para reconstruir la historia de la vida privada. A través del análisis de obras pictóricas y cinematográficas, se evidencia la transición desde los modos tradicionales de habitabilidad hacia la modernidad industrializada, un proceso marcado por la irrupción de los electrodomésticos y las nuevas redes de suministros (agua, gas, electricidad). En conclusión, el estudio demuestra cómo la introducción de esta arquitectura técnica y de consumo no solo modificó la materialidad de la casa, sino que transformó radicalmente los usos cotidianos, las estructuras sociales y el ideal de bienestar de la sociedad contemporánea.